martes, 3 de mayo de 2011

Primero medio 5, TIPOLOGIA TEXTUAL

I.                  ¿QUÉ ES UN TEXTO?

Para comunicarnos organizamos las unidades lingüísticas (palabras, oraciones) en textos, o discursos (orales o escritos), de acuerdo con nuestras intenciones comunicativas y según las circunstancias en que se producirá la emisión y recepción de nuestros mensajes.
Las partes de un texto escrito siguen un cierto plan trazado por el emisor y motivado por el propósito comunicativo (lo que se desea conseguir del lector) y el contenido o sentido general que se quiere transmitir. O sea, la forma de estructurar un texto depende del efecto que deseamos producir en el lector, del tema en cuestión, etc. La estructura más común es:

• La introducción constituye una aproximación al tema que se va a tratar. Una manera de hacerlo es explicando a grandes rasgos el por qué es importante tratar dicho tema, adelantando algunas de las ideas que se van a abordar. Otra, es empleando algunos recursos para la atención del lector, como por ejemplo, comenzar con una cita, una pregunta o una anécdota. Una forma no excluye la otra.

• El desarrollo, o cuerpo del texto, corresponde al tratamiento del tema y sigue un plan establecido (reflejado por la coherencia textual).
• La conclusión generalmente “cierra” el tema. Pero también puede “abrirlo”, sembrando la inquietud en el lector, por ejemplo, formulando una pregunta o una serie de preguntas finales.

Todo texto posee ciertos elementos constituyentes básicos que se reconocen por su autonomía semántica en diversos grados y que son los que, al relacionarse, generan una estructura coherente:

• el enunciado: unidad mínima de significación comunicativa.
• el párrafo: unidad superior en que se dividen los textos, limitada por punto y aparte. Cada párrafo contiene generalmente una sola idea principal, o central

II.                EL PÁRRAFO

Para reconocer la idea principal de un párrafo, podemos hacer uso de las siguientes preguntas:

• Tema: ¿De qué o de quién se habla? Equivale al sujeto de una oración.
• Idea principal: ¿Qué es lo que fundamentalmente se dice de aquello de lo que se habla?
Equivale al predicado en la oración.
Muchas veces, esta idea principal se expresa a través de una de las oraciones del párrafo, mientras el resto cumple función de apoyo. En otros casos, en cambio, la idea central no se explicita, por lo que debe ser inferida.

Para ordenar la información dentro de un párrafo podemos hacer uso de distintas estructuras, a saber:



TIPOS DE PÁRRAFOS

-          Por ejemplificación
-          Por comparación, o contraste
-          Por encuadramiento
-          Por reiteración, o repetición
-          Por justificación, o argumentación

A)    Párrafo por ejemplificación

La idea principal está apoyada y reforzada por ejemplos. Observa el siguiente texto:

• “Con el sufijo “ismo” se agrupan numerosos movimientos en Europa, antes de la Primera
Guerra Mundial, como el futurismo, surrealismo, dadaísmo, cubismo, ultraísmo, creacionismo, etc., que alcanzaron su apogeo en el período de entreguerras”.

B)    Párrafo por comparación o contraste

Se remarcan las semejanzas o las diferencias entre personas, animales, cosas, hechos, conceptos o fenómenos. Se hace hincapié en las semejanzas y en las diferencias. Como por ejemplo:
• “Una de las diferencias más importantes en el proceso evolutivo del hombre estriba en los medios de subsistencia y alimentación. Durante el paleolítico, los hombres vivían de la caza –que era responsabilidad de los hombres– y de la recolección de frutos y granos. El neolítico, por el contrario, empieza cuando los hombres se convierten en agricultores y ganaderos, y aprenden a obtener sus alimentos mediante el cultivo de la tierra y la domesticación de algunos animales”.

C)    Párrafo por encuadramiento, o enumeración

La información se estructura para llevar al lector a través de partes, etapas, clases, tipos.
Ejemplo:
• “A continuación hablaremos de los micro estados europeos: 1) Andorra, 2) Liechtenstein, 3) San Marino, 4) Mónaco, 5) El Vaticano. Empecemos por Andorra”.

D)    Párrafo por reiteración, o repetición

Se repite una o más veces la idea principal con el fin de resaltarla. Deben predominar en este tipo de párrafo la o las reiteraciones de la misma idea utilizando palabras distintas. Ejemplo:
• “La vida huye rápidamente. Ni un segundo regresa. La existencia es fugaz, como la flor, lozana en la mañana y marchita al atardecer. No podemos recuperar ni el momento más breve, el vértigo de existir avanza segundo a segundo sin poder retroceder nunca.
Esforcémonos por dar las mayores muestras de amor, mientras podamos”.

E)    Párrafo por justificación, o argumentación

Presenta las causas que genera una situación y los resultados que ella produce (idea básica + causas + consecuencias, o viceversa).
Este tipo de párrafos suele organizarse presentando un hecho o una situación seguida de las causas que la han provocado, esto es, el efecto seguido de las razones que lo han causado, o bien, las causas y, a continuación, el efecto. Observa este ejemplo:

• “Mediante el algoritmo analógico conocido como metáfora se identifica verbalmente algo real (R) con algo imaginario o evocado (i); se identifica, pero no se compara, pues en ese caso sería un símil, recurso diferente y mucho más simple y primitivo. Puede decirse, así, que una metáfora es una comparación incompleta: en vez de afirmar que “ella es tan bonita como una rosa”, se escribe más llanamente “ella es una rosa”, lo que ya constituye metáfora.”

III.             CARACTERÍSTICAS INTERNAS DEL TEXTO

A)    La coherencia.

Característica propia del plano del contenido, se refiere a la cualidad semántica de los textos, que selecciona la información relevante e irrelevante, mantiene la unidad y organiza la estructura comunicativa de una manera específica.

Para que un texto sea coherente, el emisor debe tener un tema y una organización de las ideas en torno a ese tema, de tal manera que el receptor sea capaz de encontrarle sentido y descubrir cuál es la organización que lo sustenta. La coherencia, por lo tanto, es un fenómeno mental y estructural en el cual están involucrados ambos.

Lee el siguiente fragmento y juzga si corresponde a un texto con sentido.
• “Magdalena fue al campo ayer. Hacía frío. Los autos corren veloces por la carretera. Más vale pájaro en la mano que cien volando. La película resultó muy buena. Dicen que más adelante bajará la bencina. No todos somos iguales ante la ley humana. Los niños dicen verdades que los adultos no nos atrevemos. Que salga el sol porque tenemos mucho frío.”

Aun cuando cada una de las oraciones tiene sentido por sí sola, el conjunto pareciera no tenerlo, pues no hay un tema central que las relacione y les dé coherencia.
La coherencia global se va construyendo poco a poco, en la medida en que vamos avanzando en el texto, descubrimos su estructura y cómo se relacionan las oraciones y los contenidos de la secuencia.

B)    La cohesión.

Característica propia del plano de la forma o expresión. Se refiere a la expresión lingüística del pensamiento previamente organizado, a la forma como las palabras y oraciones se interrelacionan tejiendo una trama en la cual las ideas se refieren unas a otras.
Si bien la cohesión se diferencia de la coherencia, está íntimamente ligada a ella; interactúan y dependen una de otra, ya que la cohesión tiene que ver con la manera como las palabras, las oraciones y sus partes se combinan para asegurar la conformación de una unidad conceptual total.

¿Qué te parece el siguiente texto?
• “Gabriela y Rosario deseaban regalarle algo a su madre en su cumpleaños. Ella quería comprarle una cartera y un par de zapatos. La tienda no tenía el color que deseaba. Compró una café.”

Algo falta, ¿no es cierto? Las ideas no están bien cohesionadas: ¿quién quería comprarle una cartera?, ¿el color buscado era el de los zapatos o el de la cartera?, ¿lo comprado en color café fue la cartera o los zapatos? ¿No sería mejor una redacción como la siguiente?:

• “Gabriela y Rosario deseaban regalar algo a su madre en su cumpleaños. Esta última quería comprarle una cartera y un par de zapatos. La tienda a la que acudieron no tenía el color de cartera que Rosario buscaba. Por eso, la muchacha compró una cartera café.”

IV.             PRINCIPALES MECANISMOS DE COHESIÓN

Existe una variada gama de mecanismos de cohesión que nos ayudan a establecer las debidas conexiones y referencias entre las ideas que se expresan en un texto. Todos ellos están destinados a urdir la trama del texto, el cual es un tejido de ideas y, por tanto, cada una de ellas está conectada con las otras, formando una estructura unitaria.

A)    Mecanismos de correferencia direccional

Establece una relación entre un elemento del texto y otro, u otros, que están presentes en él o en el contexto situacional. Hace referencia específica a la direccionalidad dentro del texto. Podemos hablar de:

• Referencias anafóricas: aquéllas que establecen una referencia retrospectiva, es decir, cuando un término alude a otro ya mencionado con anterioridad.

Ejemplos:
– “Mi padre tenía una memoria prodigiosa. Nadie como él recordaba sucesos, fechas y poemas con sus más mínimos detalles.”
– “Entre los caracteres físicos que contribuyen más a hacer que una persona resulte atrayente (o repulsiva) hay algunos que son incontrolables a causa de su predeterminación.”

La palabra “algunos” establece una referencia anafórica con “caracteres físicos”.

• Referencias catafóricas: aquéllas que establecen una referencia prospectiva, es decir, cuando el sentido de un término depende de otro que aparece posteriormente. Es más frecuente en el ámbito oral. Al tener el sentido de anunciación de frecuencia aparece seguido de dos puntos (:), con expresiones como “por ejemplo”, “tales como”, etc.

Ejemplos:
– “Él tenía una memoria prodigiosa. Nadie como mi padre recordaba sucesos, fechas y poemas con sus más mínimos detalles.”
– “Era la primera vez que él la iba a visitar. El muchacho estaba inquieto. Mario –se decía– quizá no debiste invitarla.”

B)    Mecanismos de correferencia intratextual

1)      Mecanismos de reemplazo

Es el reemplazo de un elemento léxico por otro (o por una expresión). Nos señala que se ha establecido dentro del texto una relación semántica entre el término sustituido y el sustituto. Permite evitar la repetición de un mismo elemento. Es una relación de tipo anafórico y puede realizarse de dos maneras diferentes: sustitución sinonímica o sustitución por medio de proformas.

a)      Sustitución

• La sustitución sinonímica es el reemplazo de un elemento por un sinónimo.
Ejemplos:
− “El gordo y el flaco eran amigos. Obeso y enjuto se conocían desde la más tierna infancia.”
− “Aquejado por una molesta tos, visitó a un médico amigo. Luego de examinarlo, el facultativo le recetó un jarabe...”
• La sustitución metafórica, o figurada, consiste en el reemplazo de uno de los términos (real) por otra expresión de carácter imaginario.
− “El rinoceronte atacó al periodista, aunque falló en sus intento. Todos comentarían después, de manera exagerada, que el tanque con cuernos casi había matado al hombre de la prensa.”
− “El sol nos ilumina a todos. Nadie es más generoso ni más democrático que el astro rey.”
• La sustitución por medio de proformas se realiza cuando una palabra o una oración es reemplazada por un elemento lingüístico cuya función es la de sustituir de manera no sinonímica. Ambos elementos (referente y sustituto) deben ser correferenciales.

Existen proformas nominales y pronominales.

Ejemplos:

Nominal: sustitución por otro sustantivo, adjetivo o frase (no sinonímicos).
− “Estuve en la reunión con el director del colegio. En realidad, es un tipo muy simpático” algo, con “Mi jefe es muy autoritario. La mayoría de los empleados tememos a nuestro superior.”
− “El rinoceronte atacó al periodista, aunque falló en sus intento. Todos comentarían después, de manera exagerada, que el tanque con cuernos casi había matado al hombre de la prensa.”

Pronominal: sustitución por pronombres (personales, indefinidos, de relativo, etc.).
− “El gran jefe de Washington manda palabras, quiere comprar nuestra tierra. Él también manda palabras de amistad y bienaventuranza. Esto es amable de parte suya.”
− “Erika estaba agotada. Nadie como ella sabía lo difícil que era la situación.”
− “Yo permaneceré en esta oficina; en cambio, ustedes se ubicarán en aquélla.”
− “La Ilustración fue un movimiento intelectual e ideológico que se desarrolló en el siglo XVIII. Éste tuvo repercusiones políticas, sociales y económicas.”

b) La elipsis
Consiste en suprimir la información que está sobreentendida, y que, por lo tanto, el lector puede inferir sin ningún inconveniente. Sirve como mecanismo de economía y estilo.

Ejemplos:
– “En Medellín, ese día el cielo estaba despejado; en Tunja (ese día el cielo) estaba oscuro, plomizo”.
– “Unos pensaban en las vacaciones; otros (pensaban), en el curso de repaso”.
(Observa que cuando el elidido es el verbo, debe colocarse en su lugar una coma).

2)      Mecanismos lógico–sintácticos (conectores).

Básicamente, consiste en la utilización de nexos, o conectores, que permiten explicitar las relaciones entre palabras u oraciones. Los elementos sintácticos que funcionan como conectivos son:
• Las conjunciones: partículas que relacionan o enlazan palabras u oraciones, cumpliendo funciones lógicas específicas.
• Las preposiciones: elementos conectantes que forman parte de la estructura del complemento. Se presentan tanto en el sujeto como en el predicado, puesto que en ambos estos complementos pueden estar presentes.
• Los pronombres relativos: palabras que reemplazan a un antecedente, esto es, algo o alguien (sustantivo, adjetivo o adverbio) que ya ha sido mencionado antes en el enunciado o que es conocido por el interlocutor. Cumplen, por lo tanto, una función pronominal.
• Los adverbios: son palabras o expresiones cuya función es complementar la significación de un verbo, un adjetivo o de otro adverbio 3) Mecanismos del paralenguaje escrito (puntuación).
Se refiere fundamentalmente a los signos de puntuación. Corresponde a la expresión gráfica de las pausas y la entonación. Los signos de puntuación procuran indicar el valor significativo unido a las curvas de entonación y a las pausas que en la materialidad del habla se producen.

De manera amplia, podemos clasificar los signos de puntuación de la siguiente manera:

• Signos de pausas sintáctico-semánticas: aquéllos cuyo uso depende tanto de la estructura oracional como del sentido que aportan a la oración (coma, punto y coma, dos puntos, punto).
• Signos de entonación o énfasis: los que aportan fuerza, ritmo y entonación a la estructura oracional (interrogación, exclamación, comillas).
• Signos de apoyo: que permiten agregar algunas características al tipo de información que se entrega (paréntesis, guiones, asteriscos, etc.).

TIPOLOGÍA TEXTUAL

La clasificación de los textos depende de una multiplicidad de puntos de vista, entre los cuales son fundamentales el de su modalidad y el de su objetivo. Un mismo texto puede ser clasificado de manera diferente. Es decir, los textos no son estructuras “puras”, sino que contienen, en muchos casos, elementos de distinto tipo. Al clasificarlo, lo importante es identificar las características predominantes


PUNTO DE VISTA DE LA MODALIDAD DEL TEXTO

a)      El texto descriptivo

• Concepto: Es la representación de caracteres y circunstancias ordenadas en el espacio.
Su objetivo es entregar una información concreta de cómo es o ha sido una persona, una experiencia o un objeto. La organización de esta información carece de encadenamiento lógico, los datos se presentan de un modo acumulativo.
Todo lo que percibimos puede ser descrito: objetos de la realidad, sentimientos, sensaciones, etc. La descripción se diferencia fundamentalmente de la narración en que mientras ésta se ocupa de informar sobre sucesos que se desarrollan en el tiempo, al describir no consideramos el paso del tiempo, sino que lo detenemos para “ retratar” algo como si le hiciéramos una fotografía.

• Función: representar, describir, mostrar, orientar.

• Características:
– La información no aparece ordenada en forma secuencial o temporal, sino que se entrega de manera acumulativa.
• Ejemplos de textos descriptivos: inventarios, índices, guías, recetas, bibliografías, diccionarios, nomenclaturas, descripciones literarias, avisos.

b) El texto expositivo
• Concepto: Tiene carácter fundamentalmente explicativo de tipo referencial.
Puede ser:
– Divulgativo: fácil de comprender para el receptor común, puesto que va dirigido a un sector amplio de público y tanto el orden como la elección del léxico están orientados en esa dirección.
– Especializado: requiere del receptor el conocimiento y la terminología de una determinada ciencia o de alguna parcela de la misma.

• Función: exponer, presentar, enseñar y prescribir.
• Características:
– Presentación clara y ordenada.
– Presencia de idea central e ideas secundarias organizadas de acuerdo con un plan, por lo que requiere conocimiento del tema y explicación lógica de las ideas.
– Lingüísticamente, en el plano formal hay un predominio del uso de subordinados sustantivos y adjetivos, conectores de ejemplificación.
– Suele presentar uso de gráficos y esquemas.
– Enumeración de detalles.
– La claridad y la precisión responden al principio de objetividad.
– Omite juicios de valor.
– La función predominante es la referencial.
– El tiempo habitual será el presente de indicativo por el valor atemporal que comunica. También el pretérito imperfecto cuando se haga referencia a un proceso o tiempo en desarrollo.
• Ejemplos de textos expositivos: informes, actas, discursos científicos, charlas, conferencias, clases, cartas, etc.

b)     El texto narrativo

• Concepto: Narrar es relatar o contar hechos sucedidos a través del tiempo. Estos hechos se llaman acciones y se relacionan con personajes. El texto narrativo nos hace descubrir un mundo construido en una sucesión de acciones que se transforman en una cadena progresiva de acontecimientos vividos por uno o varios personajes. Hay que tomar en cuenta que lo narrado puede tener carácter real o ficticio.

• Función: informar, narrar hechos, crear mundos, entretener.

• Características:
– Presenta la información ordenada por medio de secuencias o con una relación de
causa-efecto.
– Los hechos se desarrollan en un tiempo determinado.
– Sus elementos representativos son: la acción, los personajes y el ambiente o espacio.

• Ejemplos de textos narrativos:

– Literarios: cuentos, leyendas, novelas, mitos, fábulas (los relatos de este tipo son mundos creados).
– No literarios: biografías, diarios, memorias, crónicas, reportajes, actas (no tienen intención estética; relatan hechos posibles).

c)      El texto argumentativo

• Concepto: Texto que trata de convencer a otros sobre la opinión o punto de vista que se tiene acerca de un tema en particular.
Esto implica que hay un emisor (una persona o grupo de personas) que sostiene un punto de vista y un receptor o audiencia (una persona, un grupo o público) a la que se trata de convencer.
Es el contexto el que hará que ciertos temas sean relevantes o irrelevantes e influirá en la validez de los argumentos que entregue el emisor y también en la evaluación que haga el receptor.

• Función: persuadir, defender ideas, rechazar argumentos, disuadir, refutar.
• Características
– Su carácter formal o informal dependerá de la situación.
– Adquieren gran relevancia los nexos de carácter lógico causal, consecutivo y de contraposición  (adversativos y concesivos).
– Las ideas se organizan de acuerdo con un plan intencionado a partir de una tesis inicial.
– La forma de argumentación sigue los patrones lógicos: tesis, contratesis, argumentos, bases, garantías, respaldos, etc.
– Presenta un tema que genera discusión o controversia.
– Puede presentar fases intermedias, en que las opiniones pueden cambiar o consolidarse.
• Ejemplos de textos argumentativos: ensayos, textos de opinión, publicidad, propaganda, debates, textos forenses, textos científicos (sociológicos, filosóficos, lingüísticos, etc.), editoriales.

Busca persuadir al receptor, convencerlo de la verdad o falsedad e una idea o un punto de vista, respecto de un tema o suceso determinado.
El discurso argumentativo toca el ámbito de las creencias, por lo que aspira a ejercer una influencia ideológica sobre el receptor.
Los temas abordados son objeto de debate, es decir, generan distintos puntos de vista.  El emisor despliega un conjunto de estrategias de persuasión, porque elabora el discurso bajo el supuesto de que sus receptores rechazan su pensamiento; debe convencerlos de que está en lo correcto, de modo que al concluir el discurso cuente con una importante adhesión.
Algunos tópicos que ha suscitado debate en los últimos tiempos son los llamados temas valóricos, relativos al divorcio, la anticoncepción, el aborto, la muerte asistida y el matrimonio entre homosexuales.  Los defensores y detractores de estas iniciativas esgrimen con pasión sus razones, con el afán de convencer al público de que la posición que sustetan es la correcta.
El planteamiento de cada parte, es decir, el punto de vista que se desea demostrar, constituye la tesis o premisa que se defiende; los medios empleados para demostrar la tesis (razonamientos, ejemplos, datos concretos) se denominan argumentos.  Por último, el resumen final de la exposición en el que asume haber probado la tesis, es la conclusión.
Frente a un  problema como el divorcio, una tesis posible sería: el divorcio destruye la familia como base del núcleo social y deriva en un mayor índice de drogadicción, alcoholismo y delincuencia juvenil.  Para demostrar esta tesis deberían presentarse pruebas, demuestren con hechos, la ocurrencia de estos fenómenos, recurriendo a la experiencia de países que cuentan con la ley de divorcio.
Una tesis contraria podría postular que las personas tienen derecho a decidir por sí mismas las continuidad o disolución del matrimonio y que la inexistencia de una ley de divorcio tiene como consecuencia, las separaciones informales, las relaciones de convivencia al margen del matrimonio, todo lo cual desprotege a los hijos.  En este caso, los razonamientos argumentativos debieran apoyarse en datos duros, sobre sepraciones y uniones informales.
La argumentación puede presentarse editoriales periodísticas, artículos de opinión, ensayos, tesis académicas, etc.  Este tipo discursivo también está presente en los alegatos judiciales y en aquellas formas de discurso dialógico asociadas al debate.
En Occidente, el discurso argumentativo proviene de la retórica, disciplina desarrollada en la Grecia clásica.  En su época de apogeo, la cultura de la antigua Grecia contó con grandes oradores, como Demóstenes, que fue capaz de superar su tartamudez y dificultades de dicción, obligándose a prácticar el habla con una piedrecilla bajo la lengua.
La Apología de Sócrates, que contiene su defensa ante la acusación de corromper a la juventud, es una pieza maestra de discurso argumentativo y oratoria.
Los elementos mínimos indispensables en un discurso argumentativo son:

1. Tesis o premisa: Planteamiento o punto de vista que sostiene el emisor.
2.  Argumentos o garantías: Pruebas destinadas a demostrar  la validez de la tesis.
3. Conclusión: Síntesis final en que se recupera la tesis inicial que se presume demostrable.

También se utilizan distintos tipos de argumentos para demostrar la tesis.  Algunos de éstos son:
1. Datos objetivos: Por ejemplo, estadísticas sobre puntajes obtenidos en el simce por los distintos tipos de colegios, para demostrar las diferencias en la calidad de la educación; evolución del ingreso per cápita como indicador de desarrollo de un país, número de kilómetros de carreteras construidas, para probar la preocupación por mejorar la infraestructura via, etc.
2. Relaciones causales: Se asocian fenómenos, de modo que uno se presenta como causa del otro, que sería su consecuencia.  Por ejemplo, la falta de comunicación familiar como causa de la drogadicción; aumento del embarazo adolescente, como consecuencia de la falta de una auténtica educación sexual.
3. Definiciones, narraciones, descripciones, comparaciones: Se relata un accidente ocurrido en una carrera para demostrar la ausencia de medidas de seguridad: se compara la distribución del ingreso en diversos países desarrollados y subdesarrollados, para demostrar que en estos últimos existe mayor inequidad social, etc.
4. Pruebas de autoridad: Se citan afirmaciones de especilistas, resultados de investigaciones realizadas por instituciones académicas prestigiosas para demostrar, por ejemplo, los efectos positivos o dañinos de un fármaco.
5. Apelación a los valores: Se defiende un determinado punto de vista, aduciendo que corresponde a una verdad moral.  Por ejemplo, se denuncia la muerte asistida de personas en condición vegetal, porque solo Dios tiene atribuciones para dar o quitar la vida.

2. PUNTO DE VISTA DEL OBJETIVO COMUNICATIVO

a)      El texto instructivo, normativo o prescriptivo:

• Concepto: Tipo de texto que plantea instrucciones de manera lineal y no jerarquizada, ordenadas por argumentos de naturaleza exclusivamente temporal.

• Función: ordenar, guiar, dirigir

• Características

– Predominan las funciones apelativa y referencial.
– Suelen tener un orden estricto y lógico.
– Suele ser perentorio.

• Ejemplos de textos instructivos: Manuales, instrucciones de artefactos, órdenes administrativas (memorándos), reglamentos, leyes, etc.

b)     El texto persuasivo:

• Concepto: Tipo de texto destinado a convencer, persuadiendo o disuadiendo, al lector acerca de lo que propone un emisor. Para ello recurre tanto a la lógica estricta como a la retórica literaria.

• Función: persuadir, disuadir, convencer.

• Características

– Suele utilizarse fuertemente la lógica argumentativa.
– Algunos mezclan lo icónico (imagen) con lo lingüístico y lo fónico (música), como la publicidad.
– Frecuentemente presenta fórmulas lingüísticas destinadas a la persuasión (eslogan)

• Ejemplos de textos persuasivos: al igual que los textos argumentativos: ensayos, textos de opinión, publicidad, propaganda, debates, textos forenses, textos científicos (sociológicos, filosóficos, lingüísticos, etc.), editoriales. Especial relevancia tienen los textos icónico – publicitarios.

c)      El texto estético:

• Concepto: Texto cuya finalidad es crear, utilizando el lenguaje como material, una realidad ficticia artística.
• Función: crear belleza, emocionar, transmitir sentimientos, crear una nueva visión de mundo.
• Características
– Responde a las circunstancias y visión de mundo de una época.
– Utiliza todos los recursos literarios de la tradición.
– Suele ser fuertemente innovador de las estructuras lingüístico – literarias.
• Ejemplos de textos estéticos: poesía, novela, cuento, obras dramáticas, etc.

d) El texto informativo:
• Concepto: Son aquéllos en los que prima la función referencial y, como su nombre lo indica, nos entrega información de variada índole. Hoy, este tipo de textos hacen uso de lenguajes integrados, como por ejemplo, comunicación lingüística e imágenes.

• Función: informar acerca de acontecimientos e ideas.
• Características:
– Entrega de información.
– Presentación clara y ordenada.
• Ejemplos de textos informativos: noticia, reportaje, crónica, entrevista.

A.    FORMAS BÁSICAS DEL DISCURSO EXPOSITIVO

Son estructuras discursivas que tienen como objetivo representar las distintas modalidades del discurso expositivo y que, en general, no se presentan como unidades autónomas, sino entrelazadas.

a)      La definición

La definición es una proposición “que expone con claridad y exactitud los caracteres genéricos y diferenciales de una cosa material o inmaterial” (DRAE). Hace referencia a los objetos, palabras o conceptos para identificarlos en sus rasgos constitutivos esenciales. La definición debe destacar las características principales y sus diferencias particulares. Debe ser clara, exacta y ojalá breve.

La definición se construye a través de caracteres genéricos más caracteres diferenciales.

Ejemplo: El canguro es un animal que tiene una bolsa fuera del cuerpo.

El canguro pertenece a la clase amplia “animal” y se diferencia de los otros animales por una característica distintiva: una bolsa fuera del cuerpo (diferencia específica)
 
Las principales reglas  para hacer una definición son:
  • un concepto será definido por medio de la mayor aproximación posible a su tipificación (de género y especie), y diferenciación.
  • la diferenciación debe ser una característica o grupo de características que estén presentes.
Las principales definiciones son:
1.      Definición por  género y la diferencia específica, es decir, por una parte la clase a la que pertenece el o los objetos mentados por el término definido, y por otra las características que los diferencian de esa clase. Por ejemplo, en la definición de lápiz (instrumento de escritura formado por una barra de grafito envuelta en madera), la primera parte (instrumento de escritura...) es el género, y la segunda (...formado por una barra de grafito envuelta en madera) es la diferencia específica.

2.      Definición intensional: es una definición que únicamente proporciona todas las propiedades que requiere un objeto para caer dentro del campo de la palabra definida.


3.      Definición extensiva o extensional: da el significado de un término listando todos los objetos que pertenecen a la clase indicada por el término.
Ejemplo: una definición extensiva de la palabra "océano" sería una lista de todos los océanos de la Tierra.


b) La descripción
Se utiliza cuando se entregan diversos datos para configurar una imagen de los objetos, de sus diferentes aspectos y de los elementos que lo constituyen. La descripción suele ser estática, en contraste con la narración que es esencialmente dinámica, porque ésta relata hechos o acontecimientos.
Desde el punto de vista del enfoque del autor, puede ser:

• Descripción denotativa (u objetiva o científica): el autor tiene una actitud ajustada al objeto, eliminando al máximo sus opiniones personales, enumera con precisión los rasgos que definen lo descrito. La función predominante del lenguaje es la referencial y se encuentra, por ejemplo, en textos científicos.

• Descripción connotativa (o subjetiva o literaria): actitud personal del autor, que plasma lo que le “sugiere” el objeto que describe. Suele utilizar el lenguaje poético (comparaciones, metáforas, epítetos, etc.). La función predominante es la poética, por ejemplo, se encuentra en textos artísticos y literarios.

Desde el punto de vista de los elementos descritos puede ser:
• De objetos: el propósito es construir una representación vívida de las cosas, de tal manera que el que lea pueda sentir las mismas impresiones que tuvo el descriptor.

• De animales: se organizan los datos según los rasgos distintivos de la especie a la que pertenece, yendo de lo general a lo específico. Si la descripción es más libre se pueden destacar los rasgos que más llaman la atención: el tamaño, el color, la mirada, el aspecto fiero o inofensivo, etc.

• De ambientes: hay tres tipos de descripción de ambientes.
– Pictórica: tanto quien describe como el ambiente se encuentran estáticos, como si fuera un cuadro.
– Topográfica: el descriptor está en movimiento y el ambiente estático (imagine que está describiendo el jardín de una casa mientras pasea por él).
– Cinematográfica: quien describe se encuentra estático, mientras que el ambiente se presenta en movimiento (imagine un cine).
-          Panorámica: Desde un lugar alto, se describe todo lo que puede abarcar la vista en 360°
-         
• De personas: existen distintos tipos de descripción de personas.
– La prosopografía: descripción de una persona en su aspecto físico.
– La etopeya: se describen las cualidades morales o sicológicas de la persona.
– El retrato: se entremezclan las características físicas y sicológicas.  El retrato puede ser laudatorio o satíro.
  • Retrato laudatorio: se realiza en alabanza de una persona, resaltando sus cualidades.
  • Retrato satírico: se hace con la intención de ridiculizar al personae descrito

c) La caracterización
Consiste en “determinar los atributos peculiares de una persona o cosa, de modo que claramente se distinga de las demás”, según el DRAE.
Es un tipo especial de descripción y se emplea con un propósito similar a ella, pero respecto de personas o figuras personificadas.

d) El comentario
Según el DRAE, comentar significa explayarse, “declarar el contenido de un escrito, para que se entienda con más facilidad”. Su función es comentar, explicar, precisar información, aclarar los datos que se entregan o declarar el punto de vista del emisor.
Un comentario es la expresión oral o escrita que una persona hace sobre otra, en su carácter, fisonomía, ideas; a veces para describirla, otras veces para elogiarla o también para criticarla; o sobre obras humanas, literarias, pictóricas, musicales, teatrales, cinematográficas, etcétera, o actividades intelectuales o deportivas.
En el comentario, quien lo hace, puede realizar una crítica positiva o negativa, y puede tener distintos niveles de subjetividad. Por ejemplo: “El comentario de Graciela sobre el nuevo novio de su amiga fue insultante”, “Sus poemas recibieron elogiosos comentarios”, o “El partido resultó bochornoso”. Cuando tienden a desprestigiar a alguien o a su obra se denominan comentarios maliciosos, y cuando se divulgan, reciben el nombre de chismes. Si está destinado a dañar, se llama comentario insidioso.
Los comentarios sobre textos informativos o literarios, permiten desentrañar su sentido y valorarlos, con fines explicativos. Son muy utilizados en los colegios para desarrollar en los alumnos la comprensión lectora, la capacidad de redacción, argumentación y crítica y aprender significativamente. Exige plantear el tema, explicar la posición del autor y los puntos coincidentes o no con su propio pensamiento, para arribar a una conclusión.
Ciertos textos breves reciben el nombre de comentarios, por ejemplo la obra de Julio César, denominada “Comentarios sobre la Guerra Civil”.
En Internet es frecuente que los sitios tengan la posibilidad de que los lectores dejen comentarios y así generar un feedback o retroalimentación entre lector y autor, y que en muchos casos deben ser objeto de moderación.
Cuando alguien dice que algo no merece comentarios, está sin embargo afirmando que se trata de algo disvalioso, que ni siquiera merece ser juzgado.
e) La narración
Se centra en la transmisión de los acontecimientos que acaecen. Es un texto oral o escrito que cuenta hechos protagonizados por personas (o seres personificados) en una sucesión temporal en una o varias secuencias. Puede ser literario o referido a hechos reales.

Sus elementos constituyentes fundamentales son:
– El narrador y su punto de vista, o focalización.
– Personajes.
– Espacio.
– Tiempo.
– Acontecimientos.

GÉNERO NARRATIVO

Pertenecen a este género las obras en que un narrador cuenta una historia, actuando como intermediario entre ésta y el receptor.  El mundo narrado, en cuyo interior se desenvuelve la historia, está conformado por personajes, espacio y acción o acontecimientos.  El receptor accede a él a través del narrador y desde la perspectiva de este último, quien decide, al mismo tiempo, cuándo ceder la palabra a los personajes.  Por esta intermediación, el género narrativo se califica como género indirecto.
Predomina la función referencial del lenguaje y el tiempo que lo caracteriza es el pasado: lo que cuenta ya ocurrió.
El mundo narrado y consecuentemente, el espacio, los personajes y la acción, así como el narrador son ficticios.  La historia que se relata es producto de la imaginación de su actor.  Aun los casos en que está basada en hechos reales, no es una mera reproducción de éstos; existe una selección y recreación de situaciones
El narrador es igualmente una figura creada.  Su elección depende del punto de vista desde el que se desea abordar la historia.  Por ello, en las obras narrativas se presenta una variada gama de narradores. 

TIPOS DE NARRADORES MÁS COMUNES
1.      Narrador Omnisciente: Narra en tercera persona.  No forma parte de la historia, conoce tanto los acontecimientos como la sicología de los personajes y puede narrar desde fuera como un espectador (focalización externa), o desde el interior de la conciencia de los personajes (focalización interna).  Es ubicuo, esto quiere decir que puede “ver” en forma simultánea lo que sucede en distintos lugares geográficos.  Suele interpretar los hechos y emitir juicios sobre la sociedad, el comportamiento de los personajes o cualquier otro aspecto del mundo que presenta.

2.      Narrador con conocimiento limitado: Tiene un conocimiento restringido de la historia, ya sea porque solo tiene acceso parcial a los hechos que relata o porque no puede acceder a la conciencia de todos los personajes.
Entre los narradores con conocimiento parcial se encuentra el narrador personaje y el narrador protagonista.

3.      Narrador Personaje: Forma parte de la historia y narra en primera persona, por lo que su conocimiento está acotado a sus propias  experiencias.  No tiene acceso al mundo interior de los demás personajes.  Al igual que al narrador omnisciente, puede emplear la focalización externa o interna, pero ésta última sólo opera desde su propia interioridad.
4.      Narrador protagonista: Es la figura principal de la historia  que relata.

5.      Narrador Testigo: Los hechos que relata fueron protagonizados por otros y él tiene un rol secundario.

PERSONAJES
Son las figuras que protagonizan los acontecimientos y, a la vez, se ven afectados por ellos.
Éstos pueden clasificarse de acuerdo con diferentes criterios:
-Según su relación con la acción: Pueden ser estáticos o evolutivos
- Según su grado de importancia en la historia: Pueden ser principales y secundarios.
- Según su representatividad: Pueden ser en relieve, planos o tipo. Este último es un prototipo representativo de un sector social o de un modo de ser.  Constituye un arquetipo. Por ejemplo, los personajes de los cuentos maravillosos son planos: la madrastra, bruja, niña huérfana, etc.  También suelen ser planos los personajes de teleserie.  En su caracterización, más que sus rasgos individuales, se privilegia lo que tienen en común con la clase que representan.  Tienen escasa o ninguna evolución sicológica en el transcurso del relato.  Los prototipos humorísticos también corresponden a este tipo de personajes.
El personaje en relieve, en cambio, es un individuo sicológicamente complejo, con capacidad de cambiar a partir de la experiencia. Aun cuando puede tener rasgos propios de un determinado grupo social, la caracterización enfatiza su individualidad.

MODOS NARRATIVOS
Se denomina modo narrativo al conjunto de procedimientos utilizados en el discurso del relato. Se refiere a quien tiene el uso de la palabra.  Puede corresponder al narrador o a los personajes. Pueden ser de tres tipos:
1.      Directo: El narrador no nos informa de los rasgos sicológicos  de los personajes, sino que nos permite acceder a su conciencia  a través del diálogo de los mismos personajes.  El estilo directo puede adoptar la forma de diálogo entre varios personajes o un monólogo interior o en la corriente de la conciencia.
2.      Indirecto: El narrador reproduce lo que han dicho los personajes, utilizando partículas como “dijo que”, “pensó que”, etc.
3.      Indirecto libre: Es una mezcla de ambos, donde la conciencia del personaje y la voz del narrador se confunden, pues éste habla desde la interioridad del personaje.
FOCALIZACIÓN, PERSPECTIVA O PUNTO DE VISTA

Las características de un relato están condicionadas, entre otros factores, por la perspectiva o focalización escogida por el narrador para contar los hechos, esto es, el lugar en que se ubica con respecto a los acontecimientos que va a narrar, su foco, o ángulo de visión. De acuerdo con esto, el narrador tendrá o no, participación en los hechos y conocerá mucho o poco de ellos. Los puntos de vista, o focalizaciones, usados por el hablante narrativo pueden ser:

1.      Focalización cero: Se identifica con el narrador omnisciente
2.      Focalización interna: Es la perspectiva que adopta el narrador que, para relatar la historia, lo hace desde dentro de un personaje, adoptando ambos roles: narrador y personaje, el cual puede ser protagonista o secundario.  Puede ser fija o múltiple
Focalización fija: La focalización interna puede corresponder a la ubicación de un único personaje
Focalización múltiple: Varios personajes describen, desde sus particulares perspectivas, el mismo acontecimiento
3.      Focalización externa: El narrador de focalización externa se ubica fuera de los hechos y personajes en un sentido limitado.
ESPACIO Y AMBIENTE
Son las circunstancias geográficas, históricas y sociales en las que se desenvuelve una historia.  En algunas obras narrativas, cuyo propósito es mostrar un determinado paisaje físico o social, este elemento adquiere especial relevancia.  Es el caso, por ejemplo, de la novela Martín Rivas, del chileno Alberto Blest Gana, en que se presenta un panorama de la sociedad santiaguina de mediados del siglo XIX, con los distintos estratos que la integraban: Aristócratas, pueblo, etc. 
El espacio o lugar en que transcurre la acción del relato es presentado, generalmente, por el narrador y en ocasiones, por algún personaje. El único instrumento que se tiene para dar vida a los espacios o escenarios, en consecuencia, es la palabra.

Existen distintos tipos de espacios. Entre ellos, podemos encontrar:

1. Físico o escenario: lugar o lugares determinados en los cuales suceden los acontecimientos. Puede ser abierto (espacios exteriores, amplios) o cerrado (limitados, condicionan el actuar de los personajes).

2. Psicológico: atmósfera espiritual que envuelve a los personajes y la acción es un espacio que se manifiesta en el interior de los personajes (por ejemplo, un clima o ambiente de tristeza).
3. Social: entorno cultural, histórico, religioso, moral, económico o social en el que se desarrollan los acontecimientos.

ACONTECIMIENTO  O  ACCIÓN
Es el conjunto de hechos o situaciones que conforman el relato.

DISPOSICIÓN DE LOS ACONTECIMIENTOS
Aún cuando una historia siempre se desenvuelve en un orden cronológico o lineal, el relato puede adecuarse a esta secuencia o disponer los hechos en un orden diferente. Pueden ser:

1.      Narración Ab Ovo: aquella narración en que el relato se abre en el inicio de la historia.  Por ejemplo, cuando la historia comienza desde el nacimiento del personaje.
2.      Narración in media res: Cuando el relato comienza en un momento determinado de la historia. Por ejemplo, el libro Hijo de Ladrón de Manuel Rojas.
3.      Narración en extrema res: El momento inicial de la historia coincide con el final de la historia como sucede en la Muerte de Artemio Cruz de Carlos Fuentes

TRATAMIENTO DEL TIEMPO

Al contar la historia, el narrador puede disponer el tiempo de distintas formas.  Estas pueden ser:

1.      Racconto: El narrador hace un extenso retroceso en el tiempo, recordando hechos directamente o a través de los personajes.
2.      Flash–back: Recuerdo muy breve, hecho por el narrador o por un personaje.
Ejemplo:
“Irresoluto, el hombre lanzó un suspiro largo y agrio, y dirigió luego una mirada al
Escorpión, que estaba sentado junto a Cayetano, al otro lado del escritorio. Ambos investigadores habían ingresado a La Moneda a través del subterráneo, evitando así que los vieran los periodistas que aguardan noticias en el primer piso del palacio.”
(Roberto Ampuero: Cita en el azul profundo)

3.       Flash–forward: Proyección hacia el futuro en forma breve.

Ejemplo:
“Clara, inmóvil sobre el cajón, no pudo dejar de mirar hasta el final. (...) Se quedó hasta que la rellenaron con emplastos de embalsamador y la cosieron con una aguja curva de colchonero. Se quedó hasta que el doctor Cuevas se lavó en el fregadero y se enjuagó las lágrimas, mientras el otro limpiaba la sangre y las vísceras. (...) El silencio la ocupo enteramente y no volvió a hablar hasta nueve años después, cuando sacó la voz para anunciar que se iba a casar.”
(Isabel Allende: La casa de los espíritus)

4.      Premonición: El narrador, en forma directa o a través del personaje, efectúa una vasta incursión en el tiempo futuro de la historia, salto prospectivo, para regresar posteriormente al momento de la narración inicial.

Ejemplo:
“Después de ese viaje temporal y espacial, que lo llevó a conocer distintas inteligencias entre las galaxias que poblaban el universo, algunas extraordinariamente distintas al ser humano, Olaf llegó a conocer quién era realmente Dios, el Hacedor de Estrellas: eran justamente estas mismas, las estrellas, que poseían una inteligencia fabulosa: con el correr de millones de siglos, había llegado a comprender el sentido de la vida, del Universo: la maravillosa comunicación que se establecía entre los seres que poblaban los mundos del universo y las estrellas.
Ahora, sentado en el risco de la playa cercana a su pueblo natal, Olaf pensaba si realmente ese viaje lo había efectuado o era fruto de su imaginación.”
(Olaf Stapleton: El hacedor de estrellas)



B.     MODELOS DE ORGANIZACIÓN GLOBAL DE LOS TEXTOS EXPOSITIVOS

Los textos expositivos, como ya lo sabemos, se presentan de diversas formas, desde libros científicos hasta artículos de prensa. La manera de organización de los textos responde a lo que llamamos modelos de organización global, característicos de todo texto expositivo.

Los cinco modelos de organización más comunes son los siguientes:
1. Problema-solución: El texto plantea uno o varios problemas y luego plantea sus soluciones.
Ejemplo:
“El SIDA, Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida, es causado por el virus de la Inmuno Deficiencia Humana, llamado VIH. Hoy, esta enfermedad no tiene cura, sólo remedios que alargan un final irrevocable. Es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) y se transmite por la sangre, semen, fluidos vaginales y por vía materna. Hasta el 2000, el resumen mundial de la epidemia entregó cifras alarmantes.
El mejor tratamiento nunca va a ser tan bueno como nunca haberse enfermado, entonces la prevención es el mejor remedio.” (Revista School Magazine, N° 61, Stgo.2001)

2. Causa-consecuencia: El texto presenta algunas ideas o informaciones como causas y otras como consecuencias.
Ejemplo:
“Cuando un alumno manifiesta una actitud deshonesta durante una evaluación, ésta se anulará, debiendo el infractor rendir una interrogación en forma inmediata o en el horario que se indique y asumiendo una suspensión de clases de tres días.”

3. Comparación o contraste: En el texto se comparan o contrastan ideas o informaciones, a través de los párrafos del mismo nombre.
En ocasiones, se utiliza un tipo de comparación especial llamada analogía (se compara un fenómeno u objeto desconocido por los lectores con otro que sea conocido).

Ejemplo:
“En el verano, la vida familiar se desarrolla al aire libre, los pequeños cerca de la RUKA, los adolescentes cuidan de los animales y el padre y la madre están dedicados a sus diarias tareas. En el invierno, mientras la lluvia cae incesantemente sobre el techo de paja, la familia se reúne en torno al fogón y haciendo caso omiso del humo que inunda el recinto y ennegrece las paredes, se lleva a cabo, en la intimidad de la casa, un proceso cultural de fundamental importancia: mientras las mujeres trabajan afanosamente en las labores domésticas, los miembros mayores se entretienen en largas conversaciones y discursos acerca de sus recuerdos, sus antepasados y las hazañas que se les atribuyen. Los niños que observan silenciosa y atentamente esta escena cotidiana, van absorbiendo la cultura de su pueblo.” (Carlos Aldunate del Solar: Mapuche)

4. Secuencia temporal: Se expone un conjunto de ideas o una serie de informaciones según una secuencia temporal, qué antes, qué después.

Ejemplo:
“Para preparar un rico cola de mono hay que seguir las siguientes instrucciones: se hierve la leche con vainilla, y clavo de olor; luego retirar del fuego, añadir el aguardiente y café al mismo que se revuelve, agregar azúcar a gusto y servir bien helado.”

5. Enumeración descriptiva: Se enumeran y describen las propiedades de un ente o fenómeno.
Ejemplo:
“Lord Winchester era propietario de una fábrica de fusiles y su mujer imaginaba que la perseguían los espíritus de las personas muertas por los disparos de esas armas.
Por esa razón transformó su casa en una gigantesca casa anti–espíritus. Había puertas que no conducían a ningún sitio, tras las cuales se encontraba un muro.
Las escaleras acababan en el vacío, los pasillos tenían tantos recovecos que uno no podía extraviarse en ellos, y cada pocos metros había una trampilla en el suelo. Cuando Lady Winchester murió había en su casa más de mil puertas y mis escaleras...”
(Thomas Brezina: El monstruoso libro de los monstruos)




sábado, 9 de abril de 2011

variables linguisticas primero medio 4

VISIÓN TRIPARTITA DEL LENGUAJE

                    LENGUA  Sistema abstracto, compartido por los hablantes, código de                    comunicación, materializado en un idioma. Por ejemplo, el español

                    NORMA Variante funcional de la lengua, compartida por una comunidad, dadas las circunstancias concretas de la comunicación. Por ejemplo, el español de Chile, según se habla en el año 2003, en el estrato culto y con un estilo informal.

                  HABLA  Realización concreta y particular de la lengua, con infinitas posibilidades de variación. Por ejemplo, "hola, comostái
.
".
1. LENGUA O SISTEMA
Es el sistema de signos que usamos como código para comunicarnos y como “plantilla” de configuración de la realidad. La lengua es un “órgano” que se desarrolla en el recién nacido y que ya ha alcanzado su total madurez alrededor de los 3 ó 4 años, mediante un desarrollo cognitivo y la adquisición de uno o más idiomas.

La lengua es una realidad social, culturalmente definida.
Constituye la manera como cada grupo cultural hace propia la comprensión lingüística y enfatiza aspectos de la realidad que les son significativos. Se dice que en la lengua quechua hay más de cien palabras para referirse a la papa. Este tubérculo es un sustento importante para ese grupo cultural, por tanto, en su lengua el significado de esta palabra debe ser muy preciso y aplicado a múltiples aspectos de su vida cotidiana.

NORMA
La lengua tiende a ser conservadora y homogénea, ya que, de no ser así no podríamos entendernos. Sin embargo, la lengua cambia, aunque nunca esos cambios son tan determinantes como para que los hablantes no se entiendan entre sí. Cuando esto empieza a suceder, significa que, una variante empezaría a tener sus propias reglas independientes y, por tanto, empezaría a adquirir la categoría de una lengua, como ocurrió con el español, que originalmente era sólo una variante del latín. Alguien puede decirme “Hola, cómo estás”, “Quiubo”, “Buenos días, cómo está”, “Vale, cómo estáis”, “Hola broder, qué onda” o “Buen día, cómo está usted”. Surge entonces una pregunta que ha marcado el estudio del lenguaje durante decenas de siglos: Habiendo tantos modos distintos de decir las cosas ¿cuál es la forma correcta? ¿Cuál es la norma o lo “normal”?
La respuesta es clara: hay tantas normas como variantes funcionales de la lengua. Vale decir, un enunciado será “correcto” según la variante que esté utilizando. Cada uno de nosotros maneja varias normas, que son “correctas” en su determinado ámbito. No sería adecuado hablarle a un niño como si fuera adulto ni sería adecuado corregir a los rioplatenses que digan “vos tenés”, si en su ámbito de comunicación eso es lo normal.

Los factores de variación de la lengua, que determinan las normas, son los siguientes:

a) Tiempo (variación diacrónica)
La lengua cambia con el paso del tiempo. Hay lugares donde el cambio es más lento (sectores rurales y aislados), y hay grupos culturales que pretenden impedir que ocurra esta variación, pero, en definitiva, siempre ocurre. Ya nadie dice “Si plugiera a vuesa señoría…” Las palabras cambian y el modo de decirlas también. Desaparecen conceptos (botica, alberca, biógrafo, fenecer) y aparecen otros (zaping, trabajólico, estándar, cuásar). Esto implica una diferencia entre las distintas generaciones de hablantes: el abuelo no habla igual que el nieto. Lo que antes era el “almacén”, hoy es “tienda” o “supermercado”; los actuales almacenes tienen otro referente. Los abuelos hablan del “paletó” o “paltó”; la prenda todavía existe, pero hoy se le dice “chaqueta” o “abrigo”. Los adultos de hoy decían años atrás “el descueve” y “macanudo”. Actualmente los jóvenes utilizan otras palabras.

b) Lugar (variación diatópica)
Es una de las variaciones más evidentes de la lengua. Somos instantáneamente capaces de distinguir a un cubano de un español, aunque ambos son usuarios del mismo idioma y se entienden mutuamente. El madrileño dice “andáis a caballo”, el chileno “andai a cabayo” y el rioplatense “andás a cabasho”.

Las distintas normas diatópicas reciben el nombre de DIALECTOS.

Nuestro dialecto es el “español de Chile”, aunque también se pueden notar diferencias locales bastante claras entre chilenos. Por ejemplo, lo que en Santiago es una “cocina”, en algunas zonas del sur se llama “estufa”; en Temuco y otras zonas se dice “gánate aquí”, en vez de “ponte aquí”. En muchas partes del sur hay un fenómeno llamado ceceo, que consiste en pronunciar la s como si fuera una z española (“zubmarino”). En algunas zonas, se dice “marraqueta”, en otras “batido” o “francés”, pero todas corresponden a un mismo referente. En muchas partes la /ch/ se pronuncia como /sh/, lo cual es señal de desprestigio. Además, independientemente de otros factores, los hablantes rurales hablan distinto que los urbanos.

Algunos de los rasgos generales del español de Chile son los siguientes:

• 22 sonidos (el español de España tiene 23). Pronunciamos c y z como s, y ll como y.
• Aspiración o pérdida de s al final de sílaba (mohca, pan tohtado) y al final de palabra
plural (loh mihmo).
• Relajación o pérdida de d entre vocales (pescao, peazo) y al final de palabra (salú, virtú).
• Sustitución de vosotros por ustedes.
• El sistema este-ese-aquel se reduce a este-ese, excepto algunas comunidades rurales que aún usan “aquel”.
• Pronombres cuyo, cual y quien muy poco (y mal) usados. Se reducen a que, con pocas excepciones en personas cultas.
• Ausencia de futuro imperfecto (vendré) y futuro subjuntivo (viniere, hubiere venido).
• Uso adverbial de adjetivos (comemos rápido en lugar de comemos rápidamente).
• Algunos elementos del léxico: nomás, al tiro, ya (en lugar de sí), cuestión (en lugar de cosa), algunos arcaísmos como fierro, alcuza, botar (desechar) y pararse (ponerse de pie).
• Preferimos los extranjerismos a sus sinónimos españoles (mall en vez de centro comercial, carnet en lugar de carné).

c) Situación (variación diafásica)

Cuando hablo con mi jefe le digo “buenos días” y “hasta luego”. En cambio, a mi amigo le digo “hola” y “chao”. Esta diferencia depende del tipo de relación funcional que se da entre los participantes de la conversación. Se distinguen así dos ESTILOS: el formal y el informal, dependiendo de la simetría o asimetría existente en la relación entre los hablantes.
En la relación entre los individuos, los dos tipos de relación lingüística afectan a diversos aspectos de la comunicación, tales como:
• Nivel de formalidad.
• Grado de restricción.
• Modo de presentación (estilo)
• Utilización del léxico.
• Control del lenguaje proxémico.
• Lenguaje postural y gestual.

Relaciones de asimetría o complementariedad

Se recurrirá al habla formal si la relación es asimétrica, o complementaria, es decir, si las personas se encuentran en distinto nivel o jerarquía funcional. La relación desigual exige un lenguaje que se caracteriza por su rigidez y distancia.
Se produce distancia proxémica, se utilizan gestos y ademanes acordes con la diferencia entre los interlocutores, se cuidan la pronunciación, la sintaxis y el vocabulario.
Se recurrirá, por tanto, a la norma formal si la relación es asimétrica o complementaria, es decir, si las personas no están en un mismo nivel o jerarquía funcional o si son desconocidos.
La relación desigual (jefe/empleados, profesor/estudiante, médico/paciente, juez/ciudadano, policía/conductor) exige un lenguaje que se caracteriza por su rigidez y distancia. Se produce distancia proxémica; los gestos y ademanes deben estar acordes con la situación formal (postura corporal adecuada y uso adecuado de las manos) y debe cuidarse la pronunciación, la sintaxis y el vocabulario. El lenguaje se acerca más a la variedad escrita.

Relaciones de simetría o igualdad

Se recurrirá al habla informal si la relación es simétrica, esto es, aquélla que se produce entre personas que está en un mismo nivel o jerarquía funcional, o bien, si existen vínculos afectivos de cercanía o familiaridad.
• En la relación coloquial simétrica, se producen acercamientos proxémicos, los gestos y ademanes operan de manera más natural y el lenguaje es más relajado.
Se recurrirá entonces, a la norma informal si la relación es simétrica: aquella que se produce entre personas que están en un mismo nivel o jerarquía funcional; o bien, si existen vínculos afectivos, de cercanía o familiaridad (pololos, profesionales, estudiantes, hermanos, compañeros, amigos).
En la relación simétrica se produce acercamiento proxémico, los gestos y ademanes operan en forma más natural (postura corporal un tanto más relajada, uso de manos y ademanes sin coerción). El lenguaje es más afectivo, rápido, expresivo y simplificado. A esta norma se la conoce habitualmente como LENGUAJE COLOQUIAL.

d) Nivel educacional o estrato (variación diastrática).

Hemos escuchado varias veces expresiones como “te voy a pegarte” o “dentre nomá caallero”. Y sabemos o intuimos que los emisores de tales mensajes tienen un grado de educación inferior al nuestro. Esta variación nos permite distinguir dos NIVELES: uno culto y otro inculto (e innumerables variedades intermedias).
Considerando las diferencias de estilo y nivel se suele hacer una matriz que permite una mejor descripción de las lenguas funcionales. Aquí se detallan algunos de los rasgos de estas cuatro normas en el dialecto español de Chile actual:

-       Culto formal: es el modelo de lenguaje usado por el hablante culto en situaciones formales: discusiones de proyectos entre profesionales, debates públicos, discursos, informes escritos, etc. Se caracteriza por:
-      
• Amplitud de recursos expresivos y léxicos.
• Precisión conceptual (no se dice “cosa” sino “platillo”; tampoco se diría “no entiendo una cuestión”, sino “todavía no comprendo a qué se refiere con uno de sus argumentos”).
• Mantiene un discurso fluido y continuo.
• Uso del “usted” para la segunda persona (“Venga, por favor”).
• Utiliza correctamente los nexos gramaticales y formas verbales.
• Pronunciación apegada a la norma escrita (en “alcohol” se pronuncian dos “o”) y, en extranjerismos, a las formas originales.
• Uso de tecnicismos (cefalea, macroeconómico) y cultismos grecolatinos (equilátero, esquizofrenia, in situ, a priori).

Culto informal: en este caso el hablante aún siendo culto y competente lingüísticamente, se manifiesta relajado. La variedad informal es la más usada en la lengua ya que se emplea en la vida cotidiana, entre familiares y amigos. Sus principales características son:
• Es espontáneo y expresivo (movimiento de manos, ojos, cuerpo en general).
• Presenta un uso discontinuo del código, lo que se manifiesta su conocimiento, pero no en un apego excesivo a las normas.
• Pronunciación relajada de /d/, /s/ y /tr/.
• Simplificación de grupos vocálicos (alcol en vez de alcohol) o consonánticos (obio en vez de obvio, tramporte en vez de transporte).
• Tendencia a abreviar (tele, fono, micro).
• Sencillez en la ordenación sintáctica de la frase.
• Presencia de frases hechas o muletillas de moda ("ponte tú...", "olvídate").
• Abuso de muletillas como “cosa”, “cuestión.”
• Uso indistinto de “tú” y “vos” para la segunda persona (¿vas a venir? o ¿vai a venir?).
• Se evita el hiato (Juaquín en lugar de Joaquín, almuá en lugar de almohada, linia en vez de línea).
• Abuso del diminutivo, incluso en formas no nominales (atracito, rapidito, allacito,
ayayaycito).
• Uso de indigenismos: guacho, guata, pucho, pololear, piñén…
• Uso de apodos.
• Preferencia de algunos signos en lugar de otros: plata (dinero), pelo (cabello), chico (pequeño), contar (narrar)…

 Inculto formal: es el modelo de lenguaje usado por el hablante inculto en situaciones formales: visitas al médico, comparecencia en tribunales, discursos públicos. Se trata de una relación asimétrica, trata de hablar con respeto y formalmente, intentando imitar la norma culta, pero su limitado manejo de léxico y de estructuras gramaticales complejas lo delatan. La norma inculta formal, típicamente oral, se caracteriza por:
• la existencia de ultracorrección: el hablante tiene conciencia de que su norma es deficiente y trata de corregirla imitando la norma culta, pero equivocándose. Por ejemplo, sabe que no es correcto decir “maire” (en lugar de “madre”) y lo corrige, pero extiende la regla a la palabra “aire”, y luego dice “por favor, cierre la puerta para que no pase el adre”. Por eso a veces se oye decir toballa, bacalado, ajíses, fuistes.
• Abuso de muletillas y otras palabras sin función concreta en su discurso. Sobre todo hay imprecisión y redundancia de ilativos.
• Elección de palabras y frases “prestigiosas”, oídas en los medios de comunicación masiva, pero incorrectas (“metereólogo”, “me duele el celebro”) o descontextualizadas (“mi mami colapsó en la cocina”, “la pelea fue dantesca”).
• Errores en la concordancia gramatical al elaborar textos complejos (“El cuerpo de carabineros hizo un comunicado, la cual dijo que no había que preocuparse”, “se venden huevo”).

Inculto informal: en este caso el hablante que no es culto ni competente lingüísticamente, se manifiesta relajado. La variedad informal es la más usada en la lengua ya que se emplea en la vida cotidiana, entre familiares y amigos. Sus principales características son:

• Emisión discontinua del discurso por falta de recursos léxicos.
• Imprecisión en la ordenación sintáctica.
• Gran pobreza léxica. Sus palabras son, sobre todo, concretas (sus referentes son “cosas”) y del entorno cotidiano.
Pronunciación muy relajada, con simplificación de grupos consonánticos (ausoluto, paire, caule), cambios de sonidos (juego en vez de fuego, güitre en vez de buitre, cardo en vez de caldo), adición de sonidos (dentrar, garuga, sandiya, sure, comere…) y pérdida de sonidos (aonde en vez de adonde, reise en vez de reirse, tabién en vez de está bien, caallo, córrete pal lao…).
• Uso extendido del “vos” y modificación en la conjugación del “tú” para la segunda persona (“soi cochino” o “eríh cochino” en vez de “eres cochino”).
• Confusión y duplicación de pronombres (“me le perdió”, “no te vai a caerte”).
• Desuso del imperativo monosílabo (sale en lugar de sal, tiénemelo en lugar de ténmelo, pónetelo en lugar de póntelo, etc.).
• Conjugación modificada del subjuntivo de los verbos “haber” (haiga, haigai, haigamo) e “ir” (“no vai a ver” en vez de” no vayas a ver”, o no se vaigan a caer”), entre otros.

Las cuatro normas descritas pueden complementarse con otros usos vinculados tanto con lo culto formal como con lo inculto informal:

*El uso supraformal (relacionado con la norma culta formal): En algunas situaciones protocolares o rituales se usa un lenguaje caracterizado por su rigidez absoluta e imposibilidad de cambiar el léxico o la gramática. Esto ocurre en algunos oficios religiosos, ritos, ceremonias castrenses, relaciones diplomáticas, eventos oficiales de los gobiernos, etc.

*El uso estándar (relacionado con la norma culta formal): En la educación formal (el colegio,
la universidad) se enseña es la variable estándar de la lengua, esto es, una herramienta para elaborar y comprender mensajes verbales de un mediano nivel de complejidad en un nivel culto y formal, para que el hablante pueda desempeñarse en cualquier ámbito comunicacional, no sólo con su familia y amigos, sino con los medios de comunicación masiva, los profesionales, el Estado, la ciencia, la filosofía y el arte, independientemente del país o la región y de la edad del hablante. Cuando se habla, en general, de “norma española”, se está haciendo referencia a esta variable estándar, que pretende ser reflejo fiel de la lengua. El uso estandar pretende ser panhispánico permitiendo la comunicación entre todos los hablantes de la lengua, por ello es una modalidad que desea ser transversal situándose por sobre las variables diatópicas, diacrónicas, diastráticas y diafásicas propias del uso habitual.

*El uso marginal o antinorma (relacionado con la lengua inculta informal): Es un uso rudimentario, propio de individuos que están fuera, al margen, de los grupos y clases sociales que constituyen una comunidad. Sujetos pauperizados como mendigos y vagabundos o aquellos que en pobreza y/o enfermedad extremas jamás se han educado ni han tenido, o han tenido muy poco, la opción de trabajar.
Sobre todo este uso marginal, pero también el uso inculto en general, presenta la dificultad para comunicar mensajes precisos y abstractos, por la pobreza de su conocimiento lingüístico y su mundo cultural. Por lo tanto, no es que el lenguaje inculto “diga las cosas de otra forma”, sino que es incapaz de expresar ideas abstractas y conceptos precisos.

e) Otras variaciones

Los factores tiempo, lugar, situación y estrato son los fundamentales. Hay otros factores menos determinantes, porque afectan sobre todo a la parte más superficial de la lengua, esto es, a la selección de las palabras.

• El sexo del hablante: no es muy significativo como factor de variación en español. El lenguaje de los hombres y las mujeres es bastante similar, aunque las mujeres hablan ligeramente más rápido que los hombres y cargando su discurso de más recursos expresivos afectivos que los hombres. Con respecto al léxico, en español de Chile los hombres usan menos que las mujeres palabras como “atroz”, “amoroso” o “lindo”.

El grupo de interés y ocupación del hablante: Hay circunstancias sociales relativas a la profesión, la ocupación y la convergencia de gustos y hábitos (conocidas también como campos), que determinan el uso de cierto léxico especial. Esto da origen a las jergas, que reflejan la existencia de referencias comunes especiales entre los hablantes.
Por ejemplo:

* Los hábitos lingüísticos de los adolescentes: Los adolescentes siempre buscan innovaciones que marquen una identidad entre sí y diferencia con los adultos. Por eso construyen una “jerga juvenil”. Como las palabras juveniles rápidamente pasan al uso de los adultos, esta jerga debe variar frecuentemente.

* Los hábitos lingüísticos de los delincuentes (el o la coa): Los delincuentes buscan innovaciones lingüísticas, cambios de los significantes, que les permitan un vocabulario propio que facilita su actividad. Algunas palabras del coa han pasado a la norma informal del lenguaje corriente (chorear, tira, cantar, la firme…).
* Los hábitos lingüísticos de profesionales, técnicos y otros grupos afines: Los profesionales médicos, abogados, profesores, etc. tienen vocabularios específicos de su actividad (o tecnolectos). Además de estos vocabularios hay vocabularios específicos menos sistemáticos y prestigiosos propios del deporte, el trabajo, los cultos religiosos, etc.

3. HABLA
En el nivel del habla, esto es, la realización de la lengua en enunciados pronunciados o escritos por hablante reales en situaciones concretas, hay que considerar tanto una visión estructural y lógica del lenguaje, como una visión pragmática y contextual. La lengua proporciona un código: signos y reglas para la transmisión de significados. Pero el habla concreta implica la percepción integrada del mensaje en un contexto, en términos tanto lógicos (lado izquierdo del cerebro) como afectivos (lado derecho), de modo tal que el significado comunicado debe interpretarse como un sentido.

I.                   LOS ACTOS DE HABLA

Son enunciados que constituyen acciones. Corresponden al lenguaje en uso, al lenguaje en la práctica, en la situación comunicativa concreta. Cuando hablamos no sólo decimos palabras, sino que también realizamos ciertas acciones: describimos, invitamos, aconsejamos, saludamos, felicitamos, discutimos, etc., es decir, hacemos cosas con palabras. No sólo importa lo que decimos, sino cómo lo hacemos y con qué intención:
Desde esta perspectiva, el hablante cuando participa de un proceso comunicativo desencadena tres actos de comunicación:

a) el acto locutivo (o locucionario): El simple acto de decir algo.
b) el acto i-locutivo (o ilocucionario): El objetivo, finalidad o intención de lo dicho.
c) el acto per-locutivo (o perlocucionario): Los efectos de lo dicho en el oyente.

El acto ilocutivo puede corresponderse con el acto perlocutivo, en ese caso la comunicación, el acto de habla, es “feliz”, pues los objetivos de la comunicación se han cumplido, por ejemplo:

Daniela: (a su amigo) ¿Hace cuánto que no vamos al cine? (deseando ser invitada).
Enrique: No sé…mmmm….. ¿vamos el sábado?
Daniela: ¡Súper…! ¡Qué entretenido!
Cómo podrá entenderse fácilmente, en ocasiones la comunicación se frustra, a la pregunta de Daniela se pudo haber respondido:

Enrique: No sé…mmmmm… ¿Hace un mes o más?, ¡qué importa!

Según la evidencia del acto ilocutivo los actos de habla pueden ser directos o indirectos:

a)      Directos: cuando se entiende claramente la intención del emisor. Por ejemplo, si un señor le pide a un muchacho: “Cómprame el diario”, es un acto de habla directo porque queda claramente expresado que es una orden.

b)      Indirectos: cuando no se expresa claramente la intención del emisor. Si el mismo señor le dice al muchacho: “Necesito revisar los avisos clasificados del diario”, es un acto de habla indirecto, pues no está diciendo claramente la orden o la petición, pero el otro debe “darse por aludido” y facilitar el diario. En este caso, se realizó una indirecta, que dentro del contexto se puede entender, pero que en estricto rigor no es una orden clara, porque la intención verdadera es hacer que el otro facilite el diario. Si se pide la realización de una acción determinada, la forma más directa es el uso del imperativo, por ejemplo, “Apaga la luz”, pero este enunciado puede resultar descortés o producir incomodidad, tanto en el hablante como en el receptor. De allí que prefiramos utilizar formas indirectas que se podrían manifestar con enunciados tales como:

• Se estaría mejor con la luz apagada.
• Estás desaprovechando energía...

Los actos de habla son concretos, por tanto, están en el plano del habla cotidiana. Responden a las situaciones del contexto, por eso serán distintos según el grado de formalidad y la norma que se use. La norma, como ya sabemos, corresponde al grado de educación de las personas.
Según las situaciones concretas que a las personas les toque vivir, serán más o menos formales. Claramente es una situación distinta si alguien habla con su jefe o habla con amigos.
En el primer caso, sus actos de habla serán de un mayor grado de formalidad y, si es una persona de un nivel culto, tratará de hablar conforme a ese nivel. En el segundo caso, si es una persona culta, seguirá en ese registro, pero su grado de formalidad será distinto. Habrá más cercanía y el trato será de igual a igual.

Los distintos tipos de actos de habla según la finalidad del enunciado serán los siguientes:

1.      Asertivos o representativos: el hablante o emisor afirma o niega algo con diferentes grados de certeza; está comprometido en grados diversos, con la verdad de una proposición. Hay especial énfasis en dar a conocer una información, por tanto, la función del lenguaje más relevante es la función referencial. Algunos actos de habla asertivos son: afirmar, describir, informar, definir, creer, etc. Por ejemplo:

• La prueba consta de 80 preguntas.
• Estoy segura de contar con su amistad.
• El cielo está despejado
• Creo que viajaré
• La ventana está abierta.
• Es una muy mala noticia

2.      Directivos: el hablante o emisor trata de conseguir que el oyente efectúe una acción. Se trata de recibir una respuesta inmediata por parte del oyente. Normalmente se dirigen directamente al receptor dando una orden, preguntando, pidiendo algo, etc. En este caso, la función del lenguaje que se destaca es la apelativa. Algunos actos de habla directivos son: invitar, preguntar, ordenar, etc. Por ejemplo:

• Escoge tres de las fotografías y caracteriza las imágenes.

• ¿Dónde se encuentra mi hija?
• ¡Silencio!

3.      Compromisorios: El hablante se obliga a realizar una determinada acción futura, pues arriesga su prestigio en caso contrario. Algunos actos de habla de este tipo son: prometer, jurar, apostar, etc. Por ejemplo:

• Me comprometo a pagar mañana temprano.
• Prometo que iré a tu casa el sábado.
• Juro que es cierto lo que digo.

4.      Expresivos: el hablante expresa un estado afectivo emocional o físico. En definitiva, da a conocer lo que siente. Algunos actos de habla de este tipo son: saludar, agradecer, felicitar, dar condolencias, quejarse, etc. Por ejemplo:

• Discúlpame, por favor
• ¡Eres súper tierno!
• Agradezco tu gentileza.
• Te doy las gracias por el favor que me hiciste.
• Te felicito por tu puntaje.

5.      Declarativos: el hablante modifica con sus palabras una situación de la realidad. Son los actos propios de los rituales o de momentos específicos en donde ciertas personas dicen algo que sólo ahí tienen un efecto. Son actos de habla adjudicados a una autoridad, pues si cualquier persona dice: “Yo te bautizo”, no tendrá ningún efecto particular. Sin embargo, si eso lo dice un sacerdote tiene un efecto concreto: el niño bautizado no será igual a partir de ese momento. Actos declarativos son: fallar (que un juez emita un fallo o sentencia), bautizar, casarse, orar, etc. Por ejemplo:

• Te bautizo en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
• Los declaro marido y mujer.
• Están casados en nombre de la Ley.
• Me rindo.
• El acusado deberá cumplir una pena de cinco años y un día en el penal de Punta Peuco.

II.                LAS MODALIZACIONES DISCURSIVAS

Cuando hacemos juicios, damos opiniones o emitimos cualquier enunciado, usamos modalizaciones discursivas. A través de ellas insertamos nuestra subjetividad en el discurso. Es posible dar cuenta de un hecho y también es posible opinar sobre ese hecho.

a)      Hechos: damos cuenta de la realidad informando acerca de ella. Nuestros actos de habla serán más asertivos, daremos una información. La función lingüística más relevante será la referencial. En este caso, se trata de presentar el hecho tal cual sucede. Ejemplo de un hecho:

• “Vivimos en la ciudad.”
b)      Opiniones: damos a conocer nuestra subjetividad, por tanto los actos de habla serán más expresivos, con un gran énfasis en la propia visión del asunto. En la opinión importa lo que uno piensa respecto del hecho objetivo. Por ejemplo:

• “No me gusta vivir en la ciudad, pues es muy acelerada y bulliciosa.”

El juicio de valor consiste en calificar a una persona, objeto o situación. El juicio contiene una proposición que corresponde o no a la verdad. Por eso, cuando damos nuestra opinión acerca de algo, es conveniente argumentar, es decir, entregar razones, datos o antecedentes que apoyen lo que estamos afirmando. De este modo, nuestro juicio tendrá mayor consistencia y podrá ser confrontado con otras opiniones.
Entre los recursos apropiados para introducir un juicio de valor, encontramos expresiones como:
• Yo creo que…
• No estoy de acuerdo, porque…
• Opino que…

Las modalizaciones discursivas sirven para dar cuenta de hechos, a través de modalidades lógicas de certeza o duda y para dar cuenta de opiniones a través de modalidades apreciativas.

Existen dos tipos de modalidades discursivas:
a)      Modalidad lógica (certeza y duda)

El emisor al emitir un mensaje adopta actitudes diferentes con respecto a lo que dice. Si habla con “certeza” o plantea “dudas” sobre lo que enuncia entonces, estaremos frente a una “Modalidad Lógica” o Juicio de existencias, es decir, el hablante manifiesta con seguridad lo que enuncia y empleará formas adverbiales como “necesariamente”, “ciertamente”, “no” , “sí”, etc. La información adquiere el carácter de verdadera, falsa, necesaria o posible. Por ejemplo:

• “Necesito viajar a Santiago”. (Modo verbal, indicativo)
• “Puede que me compre ese televisor”. (Modo verbal, indicativo y subjuntivo)
• “Mañana lloverá. (Modo verbal, indicativo.)
Esta modalidad se emplea en textos periodísticos, especialmente, aquellos relacionados con el género informativo como: noticias, reportajes, entrevistas. O en textos literarios como: cuentos, novelas, crónicas. En la conversación cotidiana, cuando contamos hechos relacionados con nuestro diario vivir.

b) Modalidad apreciativa (opiniones)
En cambio, si el emisor, expresa juicios de valor, estamos frente a una “ Modalidad Apreciativa”, es decir, el hablante califica o descalifica algo utilizando recursos lingüísticos léxicos como por ejemplo: adjetivos, verbos, adverbios, sustantivos, modos y tiempos verbales.
• “Es penoso que ocurran estas situaciones”. (Adjetivo)
• “Afortunadamente salvó ileso”. (Adverbio)
• “Es un niño precioso e inteligente”. (Adjetivos)
• “Te quiero”. (Modo verbal indicativo.)

Esta modalidad es propia de los textos en que se expresan sentimientos o pensamientos.
Por ejemplo: editorial, columnas de opinión, cartas al director, críticas (textos periodísticos); debate, conversación, discusión, foros, exposición (disciplinas metodológicas); ensayo (texto literario).
Así como existen formas adecuadas para introducir opiniones en una conversación, también hay modos inadecuados que descalifican al interlocutor, lo interrumpen, lo agreden verbalmente, etc. Significando que no hay una real intención comunicativa.

• “Estás diciendo puras tonteras”
• “No tienes idea de lo que estás hablando”
• “Usted siempre sale con lo mismo”.

Además de descalificar verbalmente, existen otras formas no verbales de comunicación que constituyen un alto porcentaje de lo que se transmite durante una conversación. Entre éstas encontramos: elevar excesivamente el tono de voz, sonreír de modo irónico, dar la espalda, emplear un tono autoritario, mirar hacia otro lado y no al rostro del interlocutor, fruncir el ceño, ubicarse a mayor altura, usar el silencio como manipulación, etc.

domingo, 3 de abril de 2011

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DEFINICIONES
1.      NORMA: norma lingüística es una convención social en el uso deseable de una determinada lengua, especialmente de una lengua estándar. La forma más conocida de norma lingüística, pero no la única, es la lengua prescriptiva o normativa
Se denomina norma a un sistema de reglas que definen lo que se debe elegir entre los usos de una lengua determinada si se quiere estar de acuerdo con cierto ideal estético o sociocultural. La norma que implica la existencia de empleos proscritos, es el objeto de la gramática normativa o gramática, en el sentido más corriente de la palabra.
2.      LENGUAJE: Se conoce con el término de lenguaje a cualquier código semiótico de estructura formal y que supone para su utilización la existencia de un contexto de uso y ciertos principios
El Lenguaje humano es aquel que utilizamos todos los seres humanos para comunicarnos, entendernos y aprender, está basado en signos lingüísticos
3.      HABLA: El habla es el uso particular e individual que hace un hablante de una lengua. Desde esta perspectiva, como acto individual, se opone a la lengua, que es social. En lingüística, se conoce como habla a la selección asociativa entre imágenes acústicas y conceptos que tiene acuñados un hablante en su cerebro y el acto voluntario de fono-articulación que se llevará a cabo para iniciar el recorrido de la lengua.
Habla: materialización individual de los pensamientos de una persona, sirviéndose del modelo o sistema que facilita la lengua. Es la actualización aquí y ahora de los fonemas de la lengua por un hablante.
Habla o dialecto, se define como la conducta lingüística de un hablante individual, por lo tanto, es el acto de emitir un mensaje basado en el conocimiento y experiencias de cada individuo, de acuerdo con su estilo propio y personal.

4.      LENGUA: Se denomina lengua al sistema lingüístico empleado por un determinada comunidad para la comunicación entre sus miembros. Los miembros de la susodicha comunidad conocen las reglas y los elementos que conforman al susodicho sistema, y mediante estos recursos finitos que se poseen, es posible crear una vastísima (por no decir infinita) cantidad de mensajes.
Una determinada lengua es un fenómeno en constante evolución, que puede ser descrito desde varios puntos de vista. Uno es aquel al que se abocan las gramáticas, que parte de las reglas que conforman dicha lengua tomadas en un instante determinado; así, por ejemplo, es posible hacer una descripción del español tal cual se lo conoce en la actualidad. La otra perspectiva de estudio es la que toma en cuenta la evolución histórica, es decir, como los elementos y reglas de un determinado idioma varían con el tiempo; a este respecto cabe destacar que una determinada lengua es un fenómeno en constante mutación.
La lingüística es la disciplina encargada de descifrar las características que componen a las lenguas en general. Muchos planteos se han sucedido desde la publicación del Curso de Lingüística General, puntapié inicial para el desarrollo de la reflexión sobre la lengua propiamente dicha. No obstante, uno de ellos, esbozado por Noam Chomsky, destaca en la actualidad por su simplicidad y su capacidad descriptiva: la gramática universal.
La gramática universal es un conjunto de reglas y elementos comunes a todas las lenguas y que están establecidas en la propia naturaleza del hombre. Esto significa que la capacidad del lenguaje es innata y que se pone de manifiesto en un idioma en particular. Así, todas las lenguas existentes compartirían una serie de principios.
Para finalizar, cabe hacer una especial mención a la enorme importancia cultural que supone el uso de tal o cual lengua, en la medida en que es el factor aglutinante de un determinado grupo social.